El ogro de papel un dinosaurio de las antiguas montañas ocultas.
Segun claro esta, un anriguo mito indigena.
Azteca? De por cierto, como el giro infinito del tiempo. Esa deberia ser su respuesta. Una certeza, una golosina de verdad.
No sean ilusos, es la luz que los encandila che. Es en efecto una narracion, un suceso tan antiguo como su verdad.
Todo sucede en el oeste argentino. Detras de las montañas y sus valles, filtros naturalez del continente. En las llanuras extensas repletas de verde escosor.
El frio y las rocas sin oxigeno! Todo tan vital y energetico.
Exacto en la cima del sumbido ensordecedor del silencio. El calor de una especia quemaba fuerte la pujante posible historia humana. Una suerte de hierba. Fieras invomprendidas e infranqueables.
Es decir una especie de imperio romerico. Hierbas dispuestas a vengar el ocaso de su esclavitud.
Imaginate una hierba hirviendo bajo el agua. Esas cacerolas, campos de concentracion saboriferos.
Siempre en busca de esa porcion perfecta. Para el paladar humano.
Claro esta, y mas verdades no podrian decir sus imagibarios paisajes de terror. Pero cave destacar que el ogro era de papel. Una suerte de olograma de ira.
Yo bien sabia que por los parajes desolados de romicolonia se encuentran aun los
restos de aquel papel tan respetado.
Oh mis amigos si tan solo algo de esto fuera certero. Olvidemosnos de nosotros, el aura de este objetivo, al cual nos hemos sometido como prisioneros de nuestra memoria. Dejemos de lado las palabras y que sin piedad el ogro nos devore la realidad.
No espera, no en vano hemos de contar esto. Es quizas un buen momento para ver. Si complicado ver si uno esta ciego, mas ese es el placer al cual nos entregamos en este tiempo.
Dentro de la psicosis universal, el postmoderno duerme aun en ese banco de plateada referencia publica. Su manta cubria el cielo de su cuerpo, su espalda efriaba el aire lleno de alma.
El lugar y el tiempo. La globalizacion, el mundo en ruinas. Y la risa gritando con locura su egoismo.
Segun claro esta, un anriguo mito indigena.
Azteca? De por cierto, como el giro infinito del tiempo. Esa deberia ser su respuesta. Una certeza, una golosina de verdad.
No sean ilusos, es la luz que los encandila che. Es en efecto una narracion, un suceso tan antiguo como su verdad.
Todo sucede en el oeste argentino. Detras de las montañas y sus valles, filtros naturalez del continente. En las llanuras extensas repletas de verde escosor.
El frio y las rocas sin oxigeno! Todo tan vital y energetico.
Exacto en la cima del sumbido ensordecedor del silencio. El calor de una especia quemaba fuerte la pujante posible historia humana. Una suerte de hierba. Fieras invomprendidas e infranqueables.
Es decir una especie de imperio romerico. Hierbas dispuestas a vengar el ocaso de su esclavitud.
Imaginate una hierba hirviendo bajo el agua. Esas cacerolas, campos de concentracion saboriferos.
Siempre en busca de esa porcion perfecta. Para el paladar humano.
Claro esta, y mas verdades no podrian decir sus imagibarios paisajes de terror. Pero cave destacar que el ogro era de papel. Una suerte de olograma de ira.
Yo bien sabia que por los parajes desolados de romicolonia se encuentran aun los
restos de aquel papel tan respetado.
Oh mis amigos si tan solo algo de esto fuera certero. Olvidemosnos de nosotros, el aura de este objetivo, al cual nos hemos sometido como prisioneros de nuestra memoria. Dejemos de lado las palabras y que sin piedad el ogro nos devore la realidad.
No espera, no en vano hemos de contar esto. Es quizas un buen momento para ver. Si complicado ver si uno esta ciego, mas ese es el placer al cual nos entregamos en este tiempo.
Dentro de la psicosis universal, el postmoderno duerme aun en ese banco de plateada referencia publica. Su manta cubria el cielo de su cuerpo, su espalda efriaba el aire lleno de alma.
El lugar y el tiempo. La globalizacion, el mundo en ruinas. Y la risa gritando con locura su egoismo.


























