Termino la era, mi era. Termino el plagio de mi mismo. O Leutemia querida estampa de mis almas, este es, es, es el ocaso. La puertas al fin se abrieron a nuestro palacio de oscuridad. Lo vieron todo lo supieron todo. Acaso fue esa luz de esperanza que rozo la costura de tu vestido, que hoy hemos decidido tan solublemente estar asi. Yo no soporto el calor de las aceras, ni el frio de la tierra. Solo debo separarme de tu dulce voz. Alejarme de este precipio, no estas, no estas. Aun asi te veo, por que. Mi bella flor!
Se recostaba sobre los edificios aquella nievla de luz, las particulas de polvo se entretenian en su momento de mas exaltacion. Los ojos suaves de Pedro secuestrados en arrebatos de tiempo, por el dulce relato de una figura exausta. En su mente, divagante motor infalible, las espesas palabras se cruzaban y formaban nubes de colores tan diversos como sus formas. Era todo tan lento y tan sincero.
Mira a ese testarudo del cuerpo!
Alma desdrajoza, pedazo de cielo esparcido en la eleccion en la copeticion. Oh susurro de vida! Por quien eh sido yo? Quien eh sido yo? Eh sido yo? Acaso hoy temeis de mi destino. Acaso hoy no tienes el espesor necesario como para indicarme si existes.
Hoy estructuralimo, ciencia de la pasion. Me golpeas y no puedo mas que respirar con agitada sonoridad. Puedo llegar a ser todo lo que quiera. El problema es entonces, que quiero? y tan lejos iria acaso en mi demanda de ser.
Que grito desesperado, y de aquellos que no dicen vanalidades. Yo eh tenido de aquellas frustrantes flaquezas en donde el pretexto era amor. Pero ese sufrimiento, dedicado desde la justicia ciega, elevaba su sincronia con la metafora y se hundia en la ilogica.
Se recostaba sobre los edificios aquella nievla de luz, las particulas de polvo se entretenian en su momento de mas exaltacion. Los ojos suaves de Pedro secuestrados en arrebatos de tiempo, por el dulce relato de una figura exausta. En su mente, divagante motor infalible, las espesas palabras se cruzaban y formaban nubes de colores tan diversos como sus formas. Era todo tan lento y tan sincero.
Mira a ese testarudo del cuerpo!
Alma desdrajoza, pedazo de cielo esparcido en la eleccion en la copeticion. Oh susurro de vida! Por quien eh sido yo? Quien eh sido yo? Eh sido yo? Acaso hoy temeis de mi destino. Acaso hoy no tienes el espesor necesario como para indicarme si existes.
Hoy estructuralimo, ciencia de la pasion. Me golpeas y no puedo mas que respirar con agitada sonoridad. Puedo llegar a ser todo lo que quiera. El problema es entonces, que quiero? y tan lejos iria acaso en mi demanda de ser.
Que grito desesperado, y de aquellos que no dicen vanalidades. Yo eh tenido de aquellas frustrantes flaquezas en donde el pretexto era amor. Pero ese sufrimiento, dedicado desde la justicia ciega, elevaba su sincronia con la metafora y se hundia en la ilogica.

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