martes, marzo 17

El dios de los dúos

¿Por que todos tiene una respuesta?
Eso es lo que esta ahí. La libertad es fiel, pero sistemas automáticos contradicen e inquietan, el calmo sonar de las olas chocando con la tierra ¡hay que desaparecer! Huir del colapso y el caos.
Un cuerpo que cambia de apariencia, y todo es simple en la cabeza. La vejez que ríe de los pasos flojos y se arrima cada día un poco mas, así como los perros que quieren morder algo contundente y abundante.
Y la aventura del que perdió su pasado se interroga sin cesar ¿Qué ser o qué no ser? Y ojalá entiendas mis palabras sean bien interpretadas, guiño. Pues claro también esta ¿Estar qué o no estar qué? Y el preciso momento se dilata en su efímera inexistencia. No es una simple abertura de cofre, pues no hay tesoro oculto. Tampoco miedo ¡oh que va a ser eso! Es simplemente la vida que arrincona al sujeto menos indicado para resolver ¿qué hacer? ¿A dónde ir?
¡Claro que no es miedo! Pues son solo momentos de lo inevitable, que son en su seguir siendo. El miedo en cambio, es a perder eso que se tiene y no se muestra. Algo así como descubrir en alguna conciencia que somos parte de los siete perros capitales. La avaricia, la envidia todos eso alimentos de la cotidianidad, que nos rodean de calma, que cesan la jaqueca y, claro, enturbian de culpa el agua de todos. Pero que decir, si perdemos eso nos auto-saboteamos, hallamos un ser que no es nada. Es un ser, un humano mas, y el miedo, jajaja, el miedo es eso. Es ser solo una opacidad en lo obvio del otro. Ese gran otro que nos delata en la justa oportunidad, nos aplasta en una oficina, oscura y vacía.
Lo que hay es una frustración de ser. El querer ser estallando en mil pedazos y el sujeto arrinconado por la realidad, que no cesa con su dialéctica moral. Es una cosa que acumula sin sentidos, y los proyecta sobre el muro de lo inevitable. Si se hallara un respuesta a la paradoja, solo se abrirían más paradojas y no habría sentido de dar un explicación.
Asi el héroe que pretende ser omnipotente, como un dios creciendo en el paraíso que es la seguridad, bien seguro de eso, muere por un cáncer, así el mendigo que sobrevive a todas sus guerras.
¿Es qué no se puede ver mas allá de lo malo y lo bueno?
Hay una anciana tendida de rodillas en la vereda, rogando un poco de dignidades. Cubierta de arapos, olorosa y cubierta de smog, lagrimea las misma palabras que quien pasa ¡las mismas! ¿Lo bueno? ¿Lo malo? Lo único que hay, eso, lo único que ver, la vida arrinconando al sujeto de las lenguas, apretando, suprimiendo con densidad la sangre de unas, débiles, venas. Todo lo demás son adornos, podemos pintar la foto de los colores que nos den mas satisfacción.
Buscamos una respuesta y encontramos más preguntas. Nos revolcamos, como lo hacen los cerdos, y revolvemos o resolvemos los conceptos.
¡Ah de la economía! El humano y la necesidad, una pareja monogamica. Mirar un poco más, ganar un poco más, etcs de más en más y claro explotar contra el muro de lo inevitable. Todos los dias, todo el día, morir vacío y lleno de verdades tan vacías como el ataúd unos meses después de que la tierra lo tape. Quizás, esa franja imperfecta de rojo que se hunde en el verde y el morado del alba sea tan verdadera como las bocinas, los gases y la solitarias ganad de algo más.

domingo, marzo 8

Lábaro Inescrutable

Bajo el reflejo del sol una gota de sudor, reposa intranquila en la mejilla que el viento influye. El agitado movimiento matinal se muestra autónomo, paso tras paso derrumbando miradas.
Es tu caminó, solitaria elección! desprendido del mundo. Es la fantasía del juego eterno! despertar cada día en un nuevo cuento?

Arribar despierto, el nuevo salmón buscando esos sueños que naufragan en tiempos modernos. Contra corrientes de desenfro, oculta paciencia en el pantalón.
Monedas de mano y otros desechos roñosos, mijagas de un hueso quemado en la vía, algunas arañas de polvo. Transigentes como el reloj que espera asentado en el escritorio.
Fatigantes, ya son las voces de este cementerio ideológico. Correrías tan pausado si fuera así como lo vez. Pero pronto se termina y todo sucumbe en terremotos de desesperadas ansias familiezcas.
De repente, tan rápido como el noticiero que se incorpora en la mesa, la comida y somnolientas sonrrisas se desploman ante el brilloso oscurecer de las ideas. Dientes, cuerpos, amor abrazo de suavidad.

Florencia escribía sin calma todo el día, era una pequeña maquina de ideas. En la mañana poemas del sol y el canto de los pájaros, a la tarde mirando desde las cornisas del sueño como se arrebataba el color escribía de senaciones, psicologías de la humanidad. Una escritora eximia surfeaba entorno a las concepciones del ser y el tiempo, troneaba algún rostro bello extraído de caminatas, o simplemente imaginaba situaciones de libidinosas expectativas rodeas de rosas y margaritas.

Florencia escribía sin contemplaciones o reía al menos de sus temores. Luego, abajo de las manos escondía secretos deseos de saber, mas que de decir. Redactaba las cartas de sus amigos y tomaba el te en París, viajaba en tren a Londres y fumaba hachís en Marruecos. Pegada sumergida en oros y alajas soberbias, resfregaba los espejos de aristócratas que escondían orgías en sus áticos.

Florencia no soportaba el olor a desesperación y le fatigaba el trabajo de usurera. Siempre algo mas agregaba, siempre el ultimo bocado de palabras debía. Callaba si el descanso la encontraba con los ojos abiertos y hablara con toda paz ante el lazo de las cosas conservadas por la historia.

Florencia aturdía a los necios y deleitaba con cariñosas metáforas a los despiadados, como les decía ella. Era un dulce en la noche de anarquía y un felino arañazo si el cielo se nublaba en su cabeza. Un diamante colgando entre los deseados miradores del enseño.

Florencia flotaba por los prados de las miradas como si estuviera en la guerra. Un enemigo engañoso, una belleza que atemoriza. Pues no buscaba que le regalaran seguridad ni objetos de admiración. Florencia no buscaba nada solo escribía, sin sentido, sin destino, sin rumbo, sin odio, solo estaba viviendo en un mundo de extrañas formaciones que poco mas entendía y debía describir

martes, marzo 3

Género

Estábamos tan cerca, al roce. Fluir de nuestros oídos en avenir de la exaltación. Un ojo que en vesania resalta el verdugón de noches sin alma. Un zaimo, placer de sometimientos vituperantes que refocilan a onagros. En recuerdos que escindían la noche de batracios tendidos al sol. Y cual deleznable pieza de porcelana la diatriba aherrojó la libertad. Banquisas de sentimientos se acumularon con polvo en el diván vacío. Eran tantas las horas y tan débil anaquel. Quizás como el alijo de una embarcación a punto de desleír, quizás ese beso, garlito fasto! Luego tu insoslayable jipiar, un insípido yo y al fin un luctuoso impacto que se esparce con premura en una habitación testigo del engaño.

lunes, marzo 2

Ojivales de Mirra

Como hace el cuerpo del hombre que no ve con los ojos, que no siente con el corazón que no habla con la boca. Como hace el, como busca el sentido, cuando la elocuencia de sus manos le adjudican cierta suerte, ese caminar sobre las nubes. Y después que ha encontrado la locura, sentada solitaria en los bancos de plazas del mundo entero, después de tropezarse tantas veces con las mismas piedras y no poder beberlas, con esa imposibilidad de absorber un algo. Como hace cuando la calma, que mira al espejo para reconocerse en la mirada suya. Una tenaz amenaza de seguir olvidando a su si mismo, como quien ya es dos para estar convirtiendose en varios mas, desgranados por tiempo y viento rosa. Es el miedo de ser el miedo mismo, un beso húmedo de humanidad en la mañana mas seca de los pensamientos. Es el olvidar de nuevo lo viejo y estar de nuevo en lo nuevo. Son esas lágrimas de quien mas allá de lo vulgar, como una cueva recubierta de punzantes dagas colgantes, tan próximas que se convierten en familia, en libertad, se encuentra en el suelo del humano. Claro que procura convertirse en el dueño de algo que le sea propio al hombre. Agarrar lo mas cercano que pueda del cielo, a los ángeles, del divagar sin fondo. Y valor que? Cien pájaros volaron en espiral hacia su ousia y a muchos los fusilo el amor, a otros el ego, muchos creyeron que volar recto era mas rápido y solo consiguieron el placer de otro. Es que tomar la píldora de la verdad nos transporta a una lapida con nuestro nombre, sin fecha claro, pero ahí estamos tendidos como el compost del curso natural. En tanto el pragma de la situación, ese sol que se enciende en el cuerpo cuando se aprende a vivir, desvanece entre lo que ahora si implica vida. La risa se empieza a esparcir como viento de montaña y es tan fuerte! Un bello semblante, un nueva forma de recurrir a los sueños, palabras tras palabras que se combinan pelean y aman se van plegando entre juegos. Que hay de la verdad? No nada de verdad por hoy, ni mañana, tal vez ayer la encuentres. Flexiones de un cuerpo rígido aun de gelatinosas sustancias, ipermutado entre jugos gástricos y glándulas sudorosas. Entre cuchillos salen tripas, cuerdas y cobardía. Quiero la verdad, quiero el tiempo, quiero mas de esas dulces palabras mas del lenguaje, necesito plasmarme en un vitral de orgullo y que cuando pegue el sol solo brille mi luz.