miércoles, enero 27

Someday never comes

Que tan terrorifico puede ser estar tan cerca de la verdad. Es decir, ésta es un circulo perfecto en el cual depositamos normalmente una especie de esperanza, sentido quizas. Claro con esa metafora de futuro deseado, nos depojamos de toda amenaza logica, de ilogicidad. Pero aun asi nos da terror, nos inquieta que ese deseo no sea nada.

Las cosas empezaban asi de mal, todo estaba determinado, en ese preciso instante a terminar. Un laberinto, nuevamente de ojos corriendo sin destino.  Pero empezaba al fin y al cabo, como siempre.

El reloj marcando un determinado momento, de ese presente devastador. Pedro Durmiendo y las sabanas blancas cubriendo de calor su espalda. Un cafe solitario que humedecia esa garganta aspera y gruñona.

La vida es un anochecer - esta vez habia un cierto hilo de coherencia - es el dia que cae. Sin fin, sin mañana. La vida es esa transicion de lo que vivimos o creemos haber vivido, en un espacio impercetible que no deja de agitar y bombear. La vida es un fenomeno ilegitimo, de esos en los que nada tenemos que ver. Y justo cuando nos percatamos de esos movimientos impropios de la razon, justo antes de sentir que eso estaba bien o mal...

Esta mas o menos bien, digo ese toque poetico en medio de un desayuno prole, no es para menospreciar. Es como pensar que el obrero, el cuerpo sin esperanzas, tuviera un resago de conciencia. En fin, que es la conciencia? nada esta tan definido como eso que no conocemos y la conciencia es por definicion eso que mas conocemos, es nuestro medio, comun determinante. Ah de estos pobres humanos, pobre de mi que ya ni me reconosco en este cuerpo ambulante. La conciencia es todo, es mi lengua que no deja de estar presente, es mi réve nocturno. Es entonces que me miro nuevamente. Ahora si, ahora si veo algo. Veo un rostro buscandose, y un cuerpo nervioso, plagado de diminutos atomos. Veo, algo al fin! con-ciencia!

Sebastian Vivarelli

jueves, enero 21

Las sobras del matadero. Un antes, no tan distinto

Como un perro que atraviesa la calle persiguiendo un deseo profundo. Estatico en si mismo, con el doble uso del simbolo, con la doble mirada.  Nadando en los jugos del tiempo.

Las palabras, que tan extensas pueden llegar a ser. Y el humano en medio de este espactaculo grandioso. Nos adormecemos los unos con los otros, nos deseamos y nos vencemos y aun asi nos morimos plagados de dudas. Nos encontramos, ojos con ojos, ideas con ideas y nos dejamos vencer por las palabras mas crueles, sabiendo aun que son incapaces de demoler una materia.

En mis reflexiones del diario caminar y de la fatiga. No logro entender eso que nadie entiende. Me acerco lo acaricio, embebido en pulsiones de un cuerpo ansioso. Pero aun asi no logro explicar como es que hoy, estamos en hoy? Luego claro el tiempo me acorrala, y como dicen por ahi, este es dinero y el dinero es comida y la comida es vida y la vida es tiempo para comer y gastar.

Dando vueltas estaba ahi el mismo sujeto de siempre. Las misma complejas miserias y esa ausencia de respuesta, lo inevitable golpeando la puerta. Y asi se instala, asi con esa paz, tan ella misma, con ese remordimiento de todo.


El reflejo obsesivo se anunciaba en cada esquina, la voz de la verdad. Como sabemos acarrea un espiritu enardecido, flameando su escudo de hierro. Pero aun asi ahi esta, esperandose a si misma en cada pisada. Primero el derecho. No, la derecha. No, el deseo. De matar? Luego lo segundo, mas clara la logica? imposible. Genio estatico y mudo! La estatua de hombre que emerge del metro D.

La calle se interpone, desafiando, las gotas y el llanto de un infante ancestral. Son, como quien dice, la nueva cortina de sus ojos desafinados. Despacio, con esa cadencia de quien acarrea una marca insustituible se incorpora en la mixtura de una lengua, antes distinta a la de ahora.

La larga plaza y el solitario escenario de la comuna rodeado de pelos de piedra. El hogar de toda cultura visual enrrojeciendo aun mas el estrado. Los pajaros caminando ensimismados en la onirica musica de un paraiso vivo.

El silencio se mantiene, no hace falta hablar. El silencio se sostiene de si mismo. La ausencia, enbebida en agonica paciencia. Manos tiemblan, el cuerpo busca y la mente selecciona atentamente. Lo esperado es tan preciado, que actuarlo seria destruirlo.


El Hombre de ideas, muy frecuentes y el Genio mal

Te siento ya tan lejos vida. En ocasiones nos encontramos y reimos.
Pero ya no te veo tan seguido, y me gustaba estar asi de firme en mi lugar.
Te siento tan oculto espejo de mil verdades, mente racionalmente estupida.
Es el viento tal vez, el que me recuerda a vos. Ese perfume tan desconocido, que me acaricia el oido.

Estoy tan sordo ya, es que en algun momento fui mas joven y destrui adrede, mis timpanos. Los queme, y que mas podria haber hecho. Siempre me defendia de un inconciente ageno a mis deseos. Tambien queme los ojos con alcohol, las palabras con ira.

Al final de todo, no me quedo mas nada. Un suspiro elocuente de adulteras esperanzas. Era como, si mi corazon se fuera a morir si lo pensaba un minuto. Yo era tan inutil, pensaba demasiado en pensar bien. Bien pensar, es pensar mal. Aun sabiendo eso, sabiendo que iba mal. Encamine por una via directa al derrumbe de anacronicas historias politicas. Me escabulli en los pasillos del laberinto cerebral.  Y que locura, ese monumento al QI.

Hoy me preguntaron. Que cambiarias de tu vida? Y que te puedo contar. Mi vida es mas que vida, es una agrupacion de fuerzas, que no logro entender chocando como idiotas entre si. Hay miedos, eso no lo voy a negar pero aun asi, que podria cambiar? La desidia de vivir tal vez? O esa hermetica cancion llena de odio? Pero si la cambiara, seguiria siendo yo?

Hoy mi querida anoranza, me voy. Te pido perdon por que quizas ya nos empezabamos a sentir una sola cosa. Debi hacerlo antes. Hubiera sido mas prudente abandonarte antes de que se escondiera el sol en la ciudad, de ventanas pequenas y edificios a punto de caerse. Si yo te hubiera gustados mas que las nubes mas altas te abrazaria. Pero mi querida anoranza yo no soy tan viejo aun como para volver amarte, y sin dudas mi juventud debio escaparse entre tantas mentiras que inventamos. En definitiva mi amante fiel, mi primer amor, hoy es el dia en que el duelo termina.

Mis suenos? Mi direccion? Es que acaso eso tiene alguna importancia? Si al nacer no habia tales cosas, por que habria de existir ahora. Pero bueno sigo siendo un humano, piel deseosa de escuchar mas de la cuenta y repetir menos de lo deseado.




viernes, enero 15

Squizo-free

EL calor persiste como un globulo nocturno que transfiere poder heraclito. Una especie de fuego interno que sobre vuela por la espina dorsal, un anden sensorial. Transportado por las minuscuas particuas de antimateria, el mundo quimico inorganico, el objeto que denominamos materia inerte explota por sorpresa. Es una bocanada de inercia, un momento de estupefacto arrebato. Un golpe duro sobre la mesa, y el devate interno en pleno acuerdo. Como, cuando, por que?

A la misma altura que los vagos cielos del anden C, el tren asomaba sus luces que acarriaban el sonido de una maquina cargando letras. Como cuando y porque? La pregunta se volvia inutil y pedro descanzaba entre caricias de reflexion. Sus pies, pesados como el plomo le negaban su discurso.

Levantare el suelo con mis deseos de levantarme! Esta tan alejado que se hace infinito de conocer. Bueno sera hora de levantarse y moverse. Seamos afitriones de la propia memoria.

Los vagones sumbando le potencia, y el roce del metal quemando las particulas de oxigeno. Las pequenas aberturas plegadas ya, permitian a esos pies cansados adentrar mas aun en la coalicion psiquica del continuo andar.

Pedro, como ya sabemos es un personaje peculiar, de andar pesado, con calma ironica. Y sus tres mil amigos, a los que dibuja sin templanza lo inducian a una infleccion de ser. Lo inevitable, aquello que sobre pasa lo real y se instaura en los ojos, hasta que desaparece sin previo aviso se diluia. Es en ese momento de tranquilidad, de aspera paz donde aprecen las ventanas del hospital.


El problema es que no hay una mujer, se ha ido. Detras de ella el rastro del intendimiento. Hemos logrado ser idiotas. Y no esta! Lo ven plasmado aqui en esta capsula de tiepo a la infancia. Meridiano de falsa coloracion roja y verde. Entre todo esta ese sujeto humano, un neutro inexistente. Una bolita transparent que rueda sin cesar, chocando y esquivando todo. Un ser para la muerte, cuyo unico objeto es ser. La paradoja de si msmo, ser uno y ser todo. Claro la coalicion de su cabeza con la mia. Ese mismo componente anarquico e inerte que solo quiere colisionar con la luna o el sol. Cada persona es un universo? es un trozo de la inmensa neutralidad postmoderna

Pedro abre al fin los ojos. Se levanta y pone un pie al costado de la cama, mientras toma la blanca sabana que lo cubre, para taparse sus piernas en cuero. Al costado un anciano de larga barba, hablando con su alterego, situado al costado de la venta. La puerta de un vecino se cierra derrepente, y Pedro vuelve al instante presente.

Buenos dias! parece que es un buen dia? Hoy tenemos compania de algun ser extrano entre las filas del ministerio?

El color se vuelve opaco, y la difusa imagen de una doctora se va transformando en curvas de color rosa iluminadas por detras. La puerta se abre nuevamente y esta vez la oscuridad se expande al infinito.

Prochain arret, Mont d'or!

Va non, je suis dans le train. Oui, oui j'y vais mais je n'ai pas les boissons. je vais l’achètes après.

Ven pedro, no hay problema es tan solo un tren que se mueve por los recuerdos. Mira ves aca estan tus amigos, tu familia, tu mama, tu papa. Vez! no tengas miedo. Yo te prometo te voy a cuidar, con carino y mucha paciencia.

Pero donde estoy? como puede ser esto posible? Por que pasa esto?

Era ahi, en ese preciso momento de absoluta inercia inconciente que la calle indicaba, con su pequeño atleta verde su abertura. Los coches frenaban, y unas lineas blancas indicaban que podiamos seguir avanzando al objetivo sin decir nada mas que gestos. La calle alumbrada por el sol de la manana, los edificios y sus pequeñas ventas con vida propia sonriendo a la multitud incesante de personas apuradas. EL viento corriendo un poco las vestimentas, y el maquillaje aun humedo ruborizando las narices curiosas.