Asi como entrenan los gladiadores de una aldea, para convatir a los de otra aldea. Asi va saltando entre etapas de la vida, con esa tenacidad, en una obsesiva lucha contra lo dispuesto de alguna forma ahi.
Tomando, o intentando al menos surcar toda perspectiva que salte al ruedo. En un dulce medio paciente y agotador. Las experiencias pasadas y las presentes entremezcladas con tanto orden. En la habitacion solo algunos manuscritos, un par de libros, la ropa sucia de meses transpirados. El verano queriendo entrar en cada ventana, con su calor estrujante. Un cuerpo tendido a la espera de un par mas de minutos que perder. Y como cliente en espera de su compra los lentes posados sobre la mesa de luz.
En sus suenos, solo historias de inverosimiles ambientes, que llenan de deseos las palabras pronunciadas. Pero es ahi donde mas lucha la verdad por ser encontrada. Es por ella que se presentan las mas escalofriantes escenas o los mas extranos lugares. Por una verdad tan simple como un laberinto compuesto por lenguas diferentes, a decifrar claro esta.
Por el momento una escena repetida. Salir del bar con dos amistades. Impregnados de felicidad caminar a un lugar, indefinido, para luego. Indefinido.
No es tan asi, es mas o menos asi:
Un bar a un costado del centro comercial La Part-Dieu de lyon. Un grupo de amigos se levanta luego detener una charla jovial, para, ya emprender rumbo a sus casa. El verde del pasto que circundaba el predio, dejaba el espcio suficiente para que un camino sinuoso bordeara las siluetas de edificios borrosos. En el momento de salida uno de estos amigos, encrucijado por una necesidad inminente de orinar se detiene ante una gran puerta de madera. El miedo y la sorpresa se apoderan de este sujeto apresurado por la naturaleza, quien realiza sus respectivas actividades sin quitar ojo de esta majestuosidad sensitiva que tanto lo atraia.
Un nuevo dia que se despliega con veloz impaciencia, una situacion de amistad similar. Esta vez en la puerta de la bibliotea municipal de Lyon, lugar respectivo de la parada de buses decidido con insomio de antelacion. Matias decide volverse a la puerta que estaba situada unos cien metros antes de la ya mencionada parada de buses. Una noche de insomnio no ameritaba meno que un acercamiento mas profundo ante esos miedos lujuriosos, desvelantes incognitas sensitivas.
Una calle vieja de adoquines y la humedad terminaban en esta puerta oculta y oscura. Un roble, denso y espeso qe bordeado de viejas inscripciones lo invitaban a pasar. Cual puerta al aberno, abierta apenas dejaba entrever un mundo ciego plagado de inesperados y irreconoscibles insectos. Sin mas que pensar, tomo con su palma el espesor de la puerta y se inclino, entrometido en su interior. Adentro la nada, fluia con inmenso silencio, el goteo lejano de rastros acuiferos generaba un ecco medible. A cada paso que sumergia en el antro negro era una torpedad, una caida y la dureza del suelo chasquiando dolor. De nada saber por que? una luz amarilla y vieja que caia como cono sobre los pelirrojos cabellos de una hermosa mujer, estrujaron de peligro sus nervios.
- Quien sos?
-Leutemia - mientras reia en murmullantes carcajadas - No tengas miedo che no muerdo. Veni pasa tranquilo.
El bus se hiba aproximando a su destino, y Pedro estaba cada vez mas concentrado en esa intrigante y desordenada narracion. Un SDF tirado a un costado de la vereda, gritando y gesticulando en el aire descripciones casi ilegibles. El bus, Pedro y los tres mil del miniterio.
Asi como cayo Troya en manos de los locos, y de los oniricos. Asi la verdad va encontrando su lugar, el mundo y las cosas siempre iran en una misma direccion. El caos, dulce poder de los mediocres y ya sabremos que todos somos de esa clase no? pero que mas da si la dulce Leutemia me acaricia el alma. Claro que es mas algo indefinido que otra cosa mas definida. Todo lo que digo carece de sentido, y el sexo se me explota en las noches que la enfermedades me han ocasionado.
El espantoso lugar, ahora iluminado por el color de la belleza llamaba a Matias a pasar un rato y conpartir algo con el.
- No tengas miedos, Matias esta todo bien veni! Mira aca solo hay personas que como vos no pudieron resistirse a la vida. Nosotros somos los tres mil del Ministerio. - En ese momento la extensa habitacion se estremecio de murmullos, que mientras avanzaba se iban transformando en rugidos de locura - Quienes somos? No lo se. Pero si se que estamos para vos Matias, somos vos. Los tres mil del ministerio.
Ah si fuera cierto malditos lodrones de razon. Si no fuera por su cobijo y sus consejos adictivos!
Pedro no podia quitar de su vista los movimientos. El parlote convencido, narraba algo esapcial, una aventura de la libertad, emprendida por el hostigamiento de la brutalidad y la pestilencia del alcohol, soledad. Era todo una mascara? Que hacia un ser identico al suyo, tendido en esa capsula de pudredumbre? Como, ya no era real? Es que acaso esa bolsa descomponiendose entre la mugre era un rastro de algo que todos podiamos llegar a ser? Que musica seria la de aquel deshonrrado participante de esta dimension? El bus ya emprendia camino a la nada de un burgues aburrido. Pedro esperando un algo mas concreto, que saciara su ansiedad se dejo llevar por el olor a vino agrio, y sentado como un enfante sorprendido con la ezpelusnante verdad prestaba mas atencion que nunca.
Los silencios! como los aprecio ahora, donde estan esos momentos volatiles, de helio puro. Matias no podia soportar la incertidumbre de saber que era un dios. Aunque no sabia, pobre iluso, que el cielo era mas grande aun que su ego. Jugo al imperio, bailaban todos juntos al compaz de las risas. Un anciano fornido y marcado por la vida lo cogio del brazo prendiendose asi todas las luces del recinto. Unas altas ventanas, a lo alto ahora reflejaban sus largas sombras sobre las paredes ajadas de esas alcantarillas humanas. El escritorio que entorpecia el baile en medio de un salon vacio. A sus espaldas una puerta con la inscripciones en latin: "spiritus ubi vult spirat; en frente una sala barroca vieja y mal cuidada. Paredes atocigadas de relojes, como almas a la espera de ser reparadas. Todos estaban detenidos en diferentes horario, aun asi el ruido era estremecedor. El suelo un espiral arcoidal.
- Escuchas Matias, tic tac, tic tac, es asi de simple todo. Tic Tac cuando todo se transforma en malestar, tic tac. Cuando el peso ruega, tic tac. Viste Matias.
Leutemia miraba, pero no con los ojos de alegria. Yo le vi esos ojos antes, cuando te vi sonreir no eras pena. Leutemia yo te vi sonreir , yo supe hacer los cimientos? acaso eras tu? Pero ya no importaba nada el anciano no lo soltaba. Matias estaba mareado y perdido entre los tres mil bobos. La baba caia de sus bocas su desnudes era austera, le palido rubor de tres mil sombras que dansaban y gritaban. Un laberinto ya insuperable, sin dudas.
La ventana enrrejando el cielo y los ojos cediendo al cansancio, un algoritmo vivaz merodeando las calidas noches de verano. El verano mas cruel al fin, el mas fatigante, el mas acobardado placer de encerrarse en la miseria del humano. Cayendo en la imaginaria fantasia de la fatiga. Un grito de sorpresivo aparecer nos ilumina una linda ocasion.
Al final la vida es tan solo un suceso de sucesiones!
Tomando, o intentando al menos surcar toda perspectiva que salte al ruedo. En un dulce medio paciente y agotador. Las experiencias pasadas y las presentes entremezcladas con tanto orden. En la habitacion solo algunos manuscritos, un par de libros, la ropa sucia de meses transpirados. El verano queriendo entrar en cada ventana, con su calor estrujante. Un cuerpo tendido a la espera de un par mas de minutos que perder. Y como cliente en espera de su compra los lentes posados sobre la mesa de luz.
En sus suenos, solo historias de inverosimiles ambientes, que llenan de deseos las palabras pronunciadas. Pero es ahi donde mas lucha la verdad por ser encontrada. Es por ella que se presentan las mas escalofriantes escenas o los mas extranos lugares. Por una verdad tan simple como un laberinto compuesto por lenguas diferentes, a decifrar claro esta.
Por el momento una escena repetida. Salir del bar con dos amistades. Impregnados de felicidad caminar a un lugar, indefinido, para luego. Indefinido.
No es tan asi, es mas o menos asi:
Un bar a un costado del centro comercial La Part-Dieu de lyon. Un grupo de amigos se levanta luego detener una charla jovial, para, ya emprender rumbo a sus casa. El verde del pasto que circundaba el predio, dejaba el espcio suficiente para que un camino sinuoso bordeara las siluetas de edificios borrosos. En el momento de salida uno de estos amigos, encrucijado por una necesidad inminente de orinar se detiene ante una gran puerta de madera. El miedo y la sorpresa se apoderan de este sujeto apresurado por la naturaleza, quien realiza sus respectivas actividades sin quitar ojo de esta majestuosidad sensitiva que tanto lo atraia.
Un nuevo dia que se despliega con veloz impaciencia, una situacion de amistad similar. Esta vez en la puerta de la bibliotea municipal de Lyon, lugar respectivo de la parada de buses decidido con insomio de antelacion. Matias decide volverse a la puerta que estaba situada unos cien metros antes de la ya mencionada parada de buses. Una noche de insomnio no ameritaba meno que un acercamiento mas profundo ante esos miedos lujuriosos, desvelantes incognitas sensitivas.
Una calle vieja de adoquines y la humedad terminaban en esta puerta oculta y oscura. Un roble, denso y espeso qe bordeado de viejas inscripciones lo invitaban a pasar. Cual puerta al aberno, abierta apenas dejaba entrever un mundo ciego plagado de inesperados y irreconoscibles insectos. Sin mas que pensar, tomo con su palma el espesor de la puerta y se inclino, entrometido en su interior. Adentro la nada, fluia con inmenso silencio, el goteo lejano de rastros acuiferos generaba un ecco medible. A cada paso que sumergia en el antro negro era una torpedad, una caida y la dureza del suelo chasquiando dolor. De nada saber por que? una luz amarilla y vieja que caia como cono sobre los pelirrojos cabellos de una hermosa mujer, estrujaron de peligro sus nervios.
- Quien sos?
-Leutemia - mientras reia en murmullantes carcajadas - No tengas miedo che no muerdo. Veni pasa tranquilo.
El bus se hiba aproximando a su destino, y Pedro estaba cada vez mas concentrado en esa intrigante y desordenada narracion. Un SDF tirado a un costado de la vereda, gritando y gesticulando en el aire descripciones casi ilegibles. El bus, Pedro y los tres mil del miniterio.
Asi como cayo Troya en manos de los locos, y de los oniricos. Asi la verdad va encontrando su lugar, el mundo y las cosas siempre iran en una misma direccion. El caos, dulce poder de los mediocres y ya sabremos que todos somos de esa clase no? pero que mas da si la dulce Leutemia me acaricia el alma. Claro que es mas algo indefinido que otra cosa mas definida. Todo lo que digo carece de sentido, y el sexo se me explota en las noches que la enfermedades me han ocasionado.
El espantoso lugar, ahora iluminado por el color de la belleza llamaba a Matias a pasar un rato y conpartir algo con el.
- No tengas miedos, Matias esta todo bien veni! Mira aca solo hay personas que como vos no pudieron resistirse a la vida. Nosotros somos los tres mil del Ministerio. - En ese momento la extensa habitacion se estremecio de murmullos, que mientras avanzaba se iban transformando en rugidos de locura - Quienes somos? No lo se. Pero si se que estamos para vos Matias, somos vos. Los tres mil del ministerio.
Ah si fuera cierto malditos lodrones de razon. Si no fuera por su cobijo y sus consejos adictivos!
Pedro no podia quitar de su vista los movimientos. El parlote convencido, narraba algo esapcial, una aventura de la libertad, emprendida por el hostigamiento de la brutalidad y la pestilencia del alcohol, soledad. Era todo una mascara? Que hacia un ser identico al suyo, tendido en esa capsula de pudredumbre? Como, ya no era real? Es que acaso esa bolsa descomponiendose entre la mugre era un rastro de algo que todos podiamos llegar a ser? Que musica seria la de aquel deshonrrado participante de esta dimension? El bus ya emprendia camino a la nada de un burgues aburrido. Pedro esperando un algo mas concreto, que saciara su ansiedad se dejo llevar por el olor a vino agrio, y sentado como un enfante sorprendido con la ezpelusnante verdad prestaba mas atencion que nunca.
Los silencios! como los aprecio ahora, donde estan esos momentos volatiles, de helio puro. Matias no podia soportar la incertidumbre de saber que era un dios. Aunque no sabia, pobre iluso, que el cielo era mas grande aun que su ego. Jugo al imperio, bailaban todos juntos al compaz de las risas. Un anciano fornido y marcado por la vida lo cogio del brazo prendiendose asi todas las luces del recinto. Unas altas ventanas, a lo alto ahora reflejaban sus largas sombras sobre las paredes ajadas de esas alcantarillas humanas. El escritorio que entorpecia el baile en medio de un salon vacio. A sus espaldas una puerta con la inscripciones en latin: "spiritus ubi vult spirat; en frente una sala barroca vieja y mal cuidada. Paredes atocigadas de relojes, como almas a la espera de ser reparadas. Todos estaban detenidos en diferentes horario, aun asi el ruido era estremecedor. El suelo un espiral arcoidal.
- Escuchas Matias, tic tac, tic tac, es asi de simple todo. Tic Tac cuando todo se transforma en malestar, tic tac. Cuando el peso ruega, tic tac. Viste Matias.
Leutemia miraba, pero no con los ojos de alegria. Yo le vi esos ojos antes, cuando te vi sonreir no eras pena. Leutemia yo te vi sonreir , yo supe hacer los cimientos? acaso eras tu? Pero ya no importaba nada el anciano no lo soltaba. Matias estaba mareado y perdido entre los tres mil bobos. La baba caia de sus bocas su desnudes era austera, le palido rubor de tres mil sombras que dansaban y gritaban. Un laberinto ya insuperable, sin dudas.
La ventana enrrejando el cielo y los ojos cediendo al cansancio, un algoritmo vivaz merodeando las calidas noches de verano. El verano mas cruel al fin, el mas fatigante, el mas acobardado placer de encerrarse en la miseria del humano. Cayendo en la imaginaria fantasia de la fatiga. Un grito de sorpresivo aparecer nos ilumina una linda ocasion.
Al final la vida es tan solo un suceso de sucesiones!

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